¿Por qué construir con bambú?

 

La propuesta de Ojtat es posicionar al bambú como parte de una arquitectura urbana orientada a la mitigación y adaptación al cambio climático. Haciendo uso de sus capacidades estructurales para la construcción reconocidas a nivel mundial. En Puebla lo hemos empleado para hacer vivienda, auditorios, edificios públicos y privados, centros de turismo, cabañas de descanso, estructuras ligeras y puentes peatonales.

 

El modelo actual de construcción privilegia el uso intensivo de materiales como el acero, aluminio y concreto, materiales monopolizados que incrementan constantemente sus precios lo cual merma aún más la capacidad de contar con un hogar al grueso de la población mexicana.

 

Para la extracción de los materiales monopolizados (en adelante MM) precisa deforestar, desertificar y escarbar grandes superficies de terreno, promoviendo la liberación de los gases de efecto invernadero. Mientras ocurre, su proceso contamina el agua, aire, suelo del sitio donde se ubican, deteriorando la salud de las comunidades aledañas.

 

Los MM no solo consumen grandes cantidades de energía durante su transformación, sino que también durante su permanencia en la obra operan térmicamente mal, creando ambientes cálidos en verano y fríos en invierno, situación que forza a las edificaciones a incrementar su consumo de energía en acondicionadores artificiales.

 

La adaptación y mitigación del cambio climático precisa un cambio profundo en la forma de vida de la humanidad y siendo la industria de la construcción responsable por más del 50% de los procesos que intensifican el efecto invernadero es estratégico promover la metamorfosis del sector.

 

El bambú cuenta con características estructurales que se han aprovechado a lo largo de la historia de la humanidad, sin embargo, en las vísperas de cambios severos en los patrones del clima, el uso intensivo de esta gramínea se promueve como una herramienta eficaz para mitigar el cambio climático e incrementar la calidad de vida de los asentamientos humanos, puesto que es capaz de producir más oxígeno y fijar más carbono que cualquier bosque. Su uso permite la producción de suelo y la infiltración de agua al subsuelo. Es usado para obtener desde carbón, vestido, cerveza, comida y naturalmente para la construcción, en donde sus capacidades estructurales han sido reconocidas en Alemania, país con los más altos estándares de construcción y donde el uso de bambú en las edificaciones está aprobado.

 

El uso del bambú no solo ayudaría a mitigar el cambio climático y mejorar las condiciones de vida, sino que también es un material que puede producirse en casi todo el territorio nacional, por lo que es un material democrático y a la mano de cualquier persona.

 

Lograr que una arquitectura genere bosques, que una arquitectura promueva la calidad del aire, que incremente la disponibilidad de agua en las ciudades, que haga frente al cambio climático, que esté disponible para cualquiera, una arquitectura que genere empleos y hábitat para flora y fauna, solo así entonces estaremos hablando de una arquitectura sustentable, solo así entonces estaremos hablando de una nueva ética en la arquitectura, estaremos hablando de arquitectura de bambú.